No pierdas tiempo ni energía agitándote como un pez fuera del agua, atribuyendo a los demás, la causa de las condiciones y circunstancias en las que te encuentras. ¡Tan sólo has de saber que lo tienes todo en tus manos! Hoy toma tiempo, las veces que sea necesario para encontrar PAZ y SOSIEGO internos, y espera en DIOS... ¡Hoy No intentes NADA forzándote! Suéltate, distiéndete y encuentra esa paz de corazón y espíritu, que abre todas las puertas y que revela la luz de la verdad. Comprobarás que harás muchas más cosas, cuando puedas estar en calma y dejarlo todo en las manos de nuestro Creador. Confía y espera HOY será un día de SOLUCIONES. Te Bendigo!
Dios no es un ídolo inútil o una deidad local, tampoco es pasivo, y mucho menos es un inventor que creo todas las cosas y luego las abandona, ni es el “relojero” que ajusta el tiempo a nuestra disposición....Dios activamente planea, ACTÚA, y gobierna sobre le Universo... es Infinito y Eterno; posee un poder ilimitado y una sabiduría que no falla; de la forma en que él es el HACEDOR, también debe de ser el gobernador de todas las cosas. Su autoridad es absoluta, y por lo tanto su gobierno es universal. En todos los lugares, en todas las ocasiones, y en todos los tiempos... Su pura presencia aniquila todas las cosas que se le oponen. Así como desde la Fe todos tus miedos, ansiedades y preocupaciones se pueden derretir como la mantequilla en un día caluroso, o como lo dice la cita del Salmo 97 de hoy "Los montes se derriten como cera delante de el Señor... " Los problemas que una vez eran monumentales se hacen microscópicos en contra de la grandeza de su amor...
Es una cualidad que nos permite mantenernos estables e imperturbables ante los cambios y vaivenes de la vida que TODOS poseemos y se puede DESARROLLAR y EJERCITAR... Es un estado de imparcialidad, de equilibrio y constancia. Algunas personas confunden el estado de ecuanimidad emocional con el de indiferencia cuando, en realidad, se trata de dos actitudes completamente distintas. La indiferencia impide una captación clara del estímulo, ya que al haber sido clasificado de «poco importante», la atención no se enfoca sobre él. Por lo tanto, tampoco hay reacción. Lo indiferente no nos hace reaccionar. Por el contrario, la ecuanimidad no es ausencia de reacción. Lo que la ecuanimidad hace es impedir una reacción apresurada, automática y ciega. La ecuanimidad proporciona al sistema nervioso un mecanismo de verificación y un sistema de autorregulación que impide respuestas extremas y poco adaptadas a la realidad.” La ecuanimidad tampoco es pasividad. No se trata de perma...